El Ministerio de Sanidad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha publicado los resultados de la segunda edición de la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS II), 16 años después de la primera edición realizada en 2009. La encuesta, realizada entre octubre y noviembre de 2025 sobre una muestra representativa de 9.009 personas de 16 años o más (4.615 hombres y 4.394 mujeres), aborda aspectos relacionados con la información y educación sexual, las experiencias sexuales, la diversidad sexual y de género, la prevención, las infecciones de transmisión sexual (ITS), el consumo de pornografía, la prostitución y el acceso a servicios de salud sexual de la población en España.
Los resultados muestran una sociedad más abierta a la diversidad sexual que hace una década y media, con un amplio consenso en favor de la educación sexual y una elevada aceptación de las relaciones entre personas del mismo sexo. Sin embargo, el estudio también pone de manifiesto importantes retos relacionados con el consentimiento, la violencia sexual, la prevención de infecciones de transmisión sexual y determinadas creencias sobre las relaciones sexuales.
- Según la encuesta, el 28,1% de las mujeres afirma haberse visto forzada alguna vez a hacer algo que no quería en una relación sexual, frente al 12,8% de los hombres.
- El 27,5% de los hombres declara haber pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales: un 9,6% lo ha hecho una sola vez en la vida y un 17,9% más de una vez.
- El consumo de pornografía alcanza al 71,9% de los hombres, frente al 24,9% de las mujeres, y es más frecuente entre las personas de 25 a 34 años, donde supera el 60%.
- El 18,4% de los y las participantes ha utilizado apps móviles o páginas web o webs de citas, o redes sociales (46,9%) con la intención de conocer a personas con las que mantener relaciones sexuales de manera presencial.
- Se duplica la aceptación social de las relaciones entre personas del mismo sexo: el 88,1% las considera tan respetables como las heterosexuales, frente al 41% de 2009.
Los datos ponen de manifiesto, además, que muchas de las dificultades vinculadas a la sexualidad incluyen componentes emocionales, relacionales y psicológicos, reforzando la importancia de una atención integral a la salud sexual que contemple tanto los aspectos físicos como los psicológicos y sociales.
